miércoles, 21 de diciembre de 2011

Londres.

La vida se me va en suspiros por que cada vez que miro por la ventana los ojos se me escapan volando para llevarme de vuelta a esos lugares que me gritan que regrese.


Recordando el 12 de Julio del 2010.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Cadáveres exquisitos

Leonora:
Llevo toda la semana asegurándome todos los días de que la magia existe. Veo el sol, las nubes y a la gente y pienso que el mundo está lleno de cosas interesantes y no puede haber ninguna otra explicación a tantas formas. Sentí la magia ayer al tener tan cerca la luz del sol, y al sentir mi piel sobre mí dándome cuenta de que realmente está sobre mí.
Cada día siento todo esto, escribo por escribir y pinto por pintar. Revuelvo mis acciones con el pensamiento y me mezclo en mi mundo interior materializando así toda esa magia que puedo ver.
Me gusta cocinar ideas. Lo sabes, como esa que preparamos para enseñar a la gente a tener sueños eróticos. Hay que escribirlas ¿Qué hacía falta? Creo que solo eran un montón de sombreros, un caldo muy caliente y unos cuantos espejos. Hay que crear solo por las ganas de crear para poder formar lo que sabemos que realmente está allí. Yo creo en la luz en las personas, creo que hay gente con luz y gente sin nada. Pero esa luz tú la formas, la moldeas y si es lo suficientemente intensa la compartes.
Me voy a Venezuela. Aunque México ya es mi patria. Se me ha metido el surrealismo en lo más profundo y he apoyado mis teorías mágicas. Estamos en un país profundamente surrealista, en el que se nos ofrece una libertad total a nuestro pensamiento, porque nuestras ideas están vagando por las calles... Solo hay que encontrarlas, y hay que saber identificarlas. Aveces están de una forma obvia, como en bolsitas de celofán en el mercado, bolsitas con preparados muy acomodados y de colores distintos con una etiqueta hecha a mano que dice “Para los malos sueños”, o “para el dolor de rodillas”. Otros días lo encuentras en la cara del hombre despreocupado que ve el partido de futbol enfrente de la tienda, con la señora de los tacos, en los noticieros, incluso en los eventos culturales. Pero bueno, me voy para ver a mi hermano y cambiar un poco de aires. Seguro regresaré.
Te voy a extrañar. Extrañaré nuestras horas de libertad y nuestras pláticas inagotables. Recuérdame todo este tiempo, y crea cosas. Avienta gatos por los cielos y vuela en cajones despelucados, ansiosos de ser de nuevo madera. Pinta, recorta y voltea la vida para darle un giro a lo que quieres escribir. Lee mil libros distintos pensando en el cielo y las vueltas que pueden dar los dinosaurios... ¿Recuerdas las preguntas? ¿qué pasaría si al mundo lo hubieran creado las colegialas bordando retazos? ¿y si los muebles de las habitaciones alquiladas retuvieran la imagen de los anteriores inquilinos? ¿y si se puede flotar en un rio utilizando un chaleco como barca? ¿y si de las plantas brotara la fórmula de la fotosíntesis en vez de hojas verdes?
Cuida mucho a los gatitos. Que me voy a seguirle inventando alternativas a todo esto.
Abrazos,
Remedios Varo


(La escribí por que nos dejaron hacer una investigación acerca de algún personaje y a mi me tocó Remedios Varo. los datos son reales, y esa era su forma de escribir. con la que me sentí muy identificada =) )

jueves, 10 de noviembre de 2011

22/07/2011

Estamos en el siglo XXI. Está prohibido morirse de amor. ¡Peor aún! Pasó de moda.

Romeo y Julieta tenían una relación codependiente. El ruiseñor no tenía autoestima. La niña de Guatemala murió de frío. Eso dirían de ellos si hubiesen nacido en estos últimos años.

No, yo no siento amor. Me siento físicamente atraída por alguien. O me identifico con sus ideales.
No, yo no muero de amor. Sólo tengo pesadillas de vez en cuando.

sábado, 22 de octubre de 2011

Tarjeta de Presentación.

 
Impreso a mano con Linotipos en el Taller Ditoria.

jueves, 13 de octubre de 2011

Al sur de la frontera, al oeste del sol.

Salgo girando la cabeza esperando verte en cualquier esquina,
conduciendo cualquier coche.

Mentiría si dijera que no ansío  el momento en que nos encontremos
para que me hunda en esos ojos que tienes y sabes me recuerdan a todas esas tazas de café
que llegamos a beber juntos.

Mentiría también si dijera que antes de dormir no juego con esas imagenes impresas en lluvia helada,
perdiéndome en el sueño sin saber al despertar que es ó fue parte de la realidad... De mi realidad.

Pero no miento al decir que así como te odio,
te amo,
y que así como deseo verte,
deseo también que desaparezcas en las infinitas e intricadas callejas de la ciudad para nunca saber mas de ti.

jueves, 6 de octubre de 2011

Érase una vez...

Érase una vez un sueño de un minuto:

una casa entre la jungla

de monstruos terribles

y de animales fantásticos.

Recuerdo barrancos al vacío,

un túnel con lejanos rastros

de furiosos españoles

o de indios acorralados.

Hubo acróbatas bailarines

y hasta dramas en la guerra,

peleas entre los nobles

y entre nosotros los plebeyos.

Hubo también un castillo

con nostálgicas banderas,

y una reina loca y bella

en un trono de zapatos.

Una tarde, navegando

sobre el barco-clavellina,

gritó el vigía:

¡Nubes de tormenta!

Gotas, primero;

torrentes, después.

El agua se llevó el barco,

la jungla y los monstruos,

el vacío interminable,

los españoles

junto con los indios,

las acrobacias y las ropas

de los nobles y plebeyos.

Se llevó el castillo,

Y las banderas;

se llevó también a la reina.

Todo se fue deslavando,

Y lloramos de rabia.

Luego, se deslavó también la rabia.

Fue un sueño.

Un sueño de diez años.

viernes, 30 de septiembre de 2011


La Máquina

Y todo había empezado porque éramos muy niños; y nuestra ciudad, demasiado pequeña.

Alguno de nosotros dejó transparentarse en palabras tranquilas sus sueños de grandes hazañas. Después, otro siguió el hilo… Se nos ocurrió construir una Máquina. No teníamos idea de cómo lograrlo. Burlándonos los unos de los otros, leyendo manuales, golpeando partes y pegando otras, logramos algo más o menos decente. Al menos, tenía un volante y cabíamos todos dentro.

Un día, sin decirle a nadie, nos fuimos a la carretera con lo que llevábamos en los bolsillos.

Como ya dije, éramos demasiado jóvenes: no teníamos idea de lo que nos esperaba. Fue difícil. El viaje más difícil de mi vida. Muchos se bajaron a la mitad del camino, volvieron a casa o a las vías solitarias.

Múltiples veces nos herimos a muerte. Recuerdo gritos, suaves amenazas, sombras lejos de la fogata mirando lo inmirable. Dormíamos poco (¿para qué dormir?), comíamos lo que se nos pusiera en el camino, estábamos siempre apretados, incómodos.

Pero nunca lo olvidaré. Había momentos en los cuales nos reíamos hasta que nos dolía el estómago y nos punzaba la cabeza, que lográbamos jugar los juegos de nuestra infancia sin ninguna mirada juzgona sobre nosotros. Bailamos sin saber bailar, cantamos sin saber cantar, platicamos hasta el amanecer sobre el techo de la Máquina. Todos llegamos a escuchar la verdad de algún otro en un susurro o en un silencio: hubo miradas, abrazos; algunos amoríos –y amores–, ciertas rupturas y simples separaciones.

Digan lo que digan, esta travesía es el único tatuaje de mi piel. No tener casa fue nuestro hogar, no tener padres fue nuestro amor familiar.

Y claro, al final volvimos. No se puede pasar la vida en los caminos. Nos construimos una morada fija, una comida equilibrada, un trabajo decente –o indecente–. El vínculo del viaje nos hizo vernos varias veces, tiempo después; pero, lentamente, nos fuimos separando.

¿Y la Máquina? Pasó de mano en mano, según quién la necesitara. La última fui yo.

Pasé muchas noches dentro de ella. Me gustaba y me dolía ver lo que habíamos escrito en su interior, pasar la mano por la historia que contaba cada mancha y cada tela rasgada. Sin embargo, terminé por convencerme a mí misma de que este vehículo ya no serviría más, de que era una chatarra inútil; y fui a abandonarla en un basurero. Pasaron los días, las semanas, y luego los meses.

De pronto me di cuenta de que estaba inquieta. Sentía algo extraño. Todo el tiempo me dolía el estómago, me mareaba, me perdía en mis pensamientos y éstos eran lúgubres.

Una noche, no pude dormir. Desesperada, decidí salir a pasear. A los pocos minutos tuve ganas de regresar –hacía frío– pero mis pies no me lo permitieron. Caminé trastabillando y temblando hasta la Máquina arrumbada en un pútrido rincón de la ciudad.

No fui la primera en llegar, tampoco la última. Cuando salté la valla del basurero, encontré las chispas de un par de pipas que me esperaban ya.

Fuimos llegando todos. Nadie habló. Nos sentamos cada uno al lado de otro. Salidos de quién sabe dónde, empezaron a pasar de mano en mano algunas cervezas y unos chocolates. Las notas de la guitarra, que fue cambiando de intérprete, y la voz ronca cantando no hicieron más que enmarcar el silencio.

Alguien pensó en prender en una fogata, y a su luz, cuando tuve el valor de levantar la mirada, pude ver todos nuestros ojos brillando y temblando como fuegos fatuos en la oscuridad. Supimos que tendríamos, para siempre, un lugar a donde volver.


***


Esto no es un cuento maravilloso, es la manifestación de un momento de amor. Sólo eso. Por otra parte, la ilustración que la acompaña es una verdadera obra de arte. Pertenece a mi amiguis, el autor de este precioso blog: http://todostienencosaslistasdenombre.tumblr.com/ , a quien le agradezco infinitamente por haber trabajado con mi texto.

martes, 20 de septiembre de 2011

F.

No me importa, no le voy a hablar. No se lo digas, no escribas. Deja ya esa letra. Suéltala, no le hables, no le digas que lo quieres, no le hagas caso. Lo que dice es mentira. Todos los hombres mienten (eso dicen) si, las mujeres que estudiamos somos fuertes (también dicen). Entonces no le hables, ni le digas, ni esperes su llamada, ni le digas que lo quieres. Es mas no le hagas caso, aunque no sea su culpa… échale la culpa una y otra vez. Porque da igual,es hombre, se lo merece y todos son iguales, aunque nos duela, y aunque no hayan hecho nada.. Porque eso nos dicen. Que solo son hombres, aunque me duela más el pecho… hasta adentro. Aunque lo quiera mucho, ellos siempre están mal. Y son más inmaduros, y ellos no nos quieren tanto, y para ellos todo es fácil. Porque solo son hombres. Ellos que saben. Aunque me duela tanto.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Aproximación a la regadera


Jugar a las batallas navales. A ser cantante de ópera. Estudiar para un examen en voz alta. Engancharse en el desarrollo de la telenovela de una vida que no es nunca la nuestra. Pedirle matrimonio a uno de nuestros amantes. Ensayar una entrevista de trabajo. Sentirse surrealista al coquetear con la inventiva de enjabonarse, sólo por una vez, de abajo hacia arriba.

En mi caso, recrear los días pasados en que la lluvia caía muy suave, teñida de colores.





Queridas Violeta, Adana, Coyota, Karenina, Barón Rojo, ¿qué hacen ustedes cuando están solas en la regadera?

martes, 13 de septiembre de 2011

Este México triste

Juan Bautista Villaseca
Fui a una conferencia en la que hablaron de Juan Bautista Villaseca. Se le murió una hija, tuvo una vida terrible y murió muy joven. Pero creo que sus poemas son un retrato crudo y sincero de la condición actual del país. Podré un escrito pequeño sobre él y algunos de sus poemas. La instrucción es: LEERLOS EN VOZ ALTA.

“Este autor, en palabras de Recillas es, posiblemente, uno de los mayores poetas mexicanos del siglo XX. Murió olvidado en 1969.
La historia literaria del país se construyó (y se sigue haciendo) bajo el esquema de los vencedores, que desde la época de la Conquista hasta nuestros días, sólo da voz y consagra a un solo lado de la historia: aquellos que tuvieron el poder y se promovieron, por sí y ante sí mismos, como los poseedores de la verdad y del poder consagratorio. Ha sido siempre una historia vertical, en la que los vencidos no tienen derecho siquiera a ser escuchados.
Juan Bautista Villaseca murió en 1969, en la ciudad de México, en medio de la más extrema pobreza (cuando dicho término no se acuñaba aún en la historia del país), sin dinero siquiera para el entierro (que fue pagado por una de sus amantes), y sin que ningún miembro de la comunidad literaria del país se enterara porque tampoco hubo dinero para pagar una esquela en algún periódico. Literalmente, no dejó nada detrás de sí que no fuera un montón de papeles manuscritos, unas pocas ediciones de autor de las que nadie en el medio literario se enteró jamás.”

Diurno de la voz inútil
Después de visitarme hasta la muerte,
me llamo y me contesto,
me detengo y me caigo,
llamo a mis manos y me falta un dedo,
quiebro los platos
vacíos de esperar en vano
una cuchara tibia de ternura,
golpeo las palabras para abrir las ventanas,
el molcajete hace de piedra el llanto,
y piso estos papeles que no sirven
porque quieren vivir,
y llamo al mundo secándome una lágrima
en todas las paredes.

...Y este poema suena
con la voz devastada de un teléfono antiguo
que llama inútilmente
en el alejamiento de una casa vacía.



Diurno de las tres de la tarde
Hoy la muerte me ha dado vacaciones.
Son las tres de la tarde,
y estoy vacío
como un durazno huérfano del hueso
o como la mujer deshabitada
que ha perdido en la hora
el reloj matutino de su hijo.

Estoy frente a estas hojas de nostalgia
como las lluvias abandonadas
a un barco gris de frío.
La muerte llega a Oxford.
Yo estoy de vacaciones.
Alguien vuela tres horas sobre mi cabeza.
Y hay en el día una noche
en que no crece ya la luz,
me salgo de mi piel,
han fusilado las ventanas,
y han profanado las cocinas
con átomos de trigo envenenado.

Son las tres de la tarde,
el aire me golpea y sueno hueco,
sueno a zapato estéril,
sueno a lluvia sin término,
a tendedero huérfano,
a perro agonizando sin nadie en la azotea.

Son las tres de la tarde de un año sin consuelo.
Yo no sé si estoy muerto,
o Dios está borracho.


http://circulodepoesia.com/nueva/2011/08/novedades-editoriales-juan-bautista-villaseca/

http://fanfict.mforos.com/887544/4513785-juan-bautista-villaseca/

martes, 6 de septiembre de 2011

Guadalajara

I

Aquí, la lluvia es un reloj enloquecido.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Príncipe

Le llamaban príncipe, yo no, me molestaba. Sin embargo, ese sobre nombre le quedaba mejor que cualquier otro. Era perfecto: el mejor dibujando, los mejores trabajos, la letra más hermosa que haya leído jamás (antigua, como los príncipes de antes, o de niña, decía él), sabía de todo. También sus manos eran perfectas, era alto, apuesto.

Todas las niñas de mi salón le rodeaban como moscas. Se peleaban por él. "El príncipe me quiere a mí como novia", "pues a mi me dio un beso ayer", "Príncipe, ¿a quién prefieres?" Prefería ignorarlo, no fuera a ser que se le subiera, de por sí ya era algo arrogante, no demasiado, orgulloso y altivo, como príncipe, vaya. ¡Era tan molesto!

En esos momentos le repudiaba, lo miraba y entonces veía que no era perfecto: su nariz demasiado recta, sus cejas demasiado espesas y sus ojos demasiado negros. Lo odiaba, un poco, por eso. ¿Por qué no les decía? ¿Por qué no se las quitaba de encima y les aclaraba que sólo me quería a mí? Porque no era así, y eso me rompía.

Pero estaban esos momentos en que era sólo para mí. Durante las explicaciones del maestro me dedicaba a observarle: sus manos grandes y perfectas, que hacían cosas tan perfectas, tan alto. A veces le descubría mirandome, pero eso significaba que el me descubría mirandole a él. ¿A caso lo sabía?

Ese día estaba especialmente enojada con él. Pero aún así no podía evitar mirarlo. Me descubrió dos veces, pero yo a él tres. En el descanso me quedé en el salón a terminar el trabajo y él se quedó también ¿Lo habrá hecho para estar solo conmigo? Me la pasé molestandolo, poniendo mis papeles sobre los suyos, estorbandole, quería molestarlo tanto como él me molestaba a mí. Recuerdo que me preguntó por qué lo miraba tanto, y yo le dije enojada que él era el que me miraba. Entonces me lo confesó, me dijo que se iba. "¿A dónde?" No me quiso decir, pues lo estaba molestando mucho y temía que me burlara. Lo convencí. "Me voy a trabajar de guardabosques" ¡Hasta en eso perfecto! ¡Tan molesto!

jueves, 25 de agosto de 2011

Carta a un amigo

Guadalajara, Jalisco, México

25 de agosto del 2011

Querido O.:

Espero que estés muy bien. No te he visto desde que comencé mis estudios universitarios, pero quiero que sepas que he disfrutado mucho de la carrera.

He notado que no comprendes muy bien mi elección, y hasta cierto punto, entiendo tu actitud: no te gusta leer. A veces es difícil concebir que una persona disfrute cosas que nosotros odiamos, lo sé. A mí, por ejemplo, aún me parece un misterio el interés que demuestran algunos de mis conocidos por las finanzas o la administración. Sin embargo, considero que la diversidad de gustos vuelve el mundo más interesante: la controversia es sana (siempre que no resulte en agresividad, por supuesto) y los choques que provoca nos hacen sacar conclusiones más completas.

Por otra parte, como mi amigo has intentado explicarme que no crees que sea posible obtener ingresos suficientes en cualquier trabajo que derive del estudio de las letras. Sin embargo, en estos tiempos, ningún empleo es seguro. Ni siquiera para los ingenieros, que son considerados los que tienen menos problemas en este ámbito. Por otra parte, yo tengo una ventaja sobre ellos: sé de antemano que será difícil. Estaré alerta. Buscaré bien.

Como una amiga muy querida me decía, a esta edad empezamos a descubrir que el camino de las letras no es nada fácil, pero, de no seguirlo, ¿qué quedaría para nosotros? La verdad es que todos los que estamos en esta carrera lo hacemos porque no tenemos opción, porque a estas alturas, la lectura y la escritura son nuestras inseparables compañeras: en el sueño, en la vigilia y también en sus intermedios. Antonio Machado relata en uno de sus poemas la historia de un niño que, dormido, ve a un bello caballito que se le escapa al despertar. Para nosotros, la única manera de acariciar la tersa piel del caballito estando despiertos es con un libro en el regazo o una pluma en la mano. Decido –decidimos– apostar. Al fin y al cabo, ¿vale la pena luchar por algún ideal que no sea ingenuo y hermoso?

Sé que comprendes la pasión, porque tú también la has sentido. Espero que, en el tiempo que vendrá, podamos tender puentes de la tuya (los números) a la mía (las letras), desde esos mundos tan diferentes y, por eso mismo, infinitamente interesantes.

Te quiere mucho,

Coyota

miércoles, 24 de agosto de 2011

martes, 23 de agosto de 2011

Rêve.

   Ça fait des jours que je gravite autour de ton sommeil.

lunes, 22 de agosto de 2011

Corro

Corro
Mientras camino
Nazco
Nazco en un día
Triste
Triste en un mundo y
Vuelo
Vuelo volando
Bajo
Bajo la noche
Oscura
Creo que tiño
Todo
YA todo está
Perdido
Pierdo mi luna
Cambio
Cambio la luz del
Día
Día sin miedo
Corro
Corro sin poder
Verte.


A.

sábado, 20 de agosto de 2011

Mis cien últimos amores.

   Decidí husmear en mi bahúl de tesoros esta tarde; Creo que nadie puede tener uno tan repleto como el mío.

Se trata de un bahúl que me regalaron una navidad con el claro mensaje de "llénalo de memorias".

Desde que lo recibí comencé a hacerlo, con corchos de fabulosas botellas de vino abiertas en noches de luna llena, flores secas que algunos chicos me han ofrecido, fotos , dibujos, collares, mapas, tarjetas, pases de metro, exámenes con respuestas interesantes, cartas de amor y un abanico.

Pasé al menos la mitad de la tarde leyendo de nuevo cada una de las cartas y cada uno de los poemas, mi corazón latiendo tan fuerte como en el mismo momento en que las recibí.

Me perdí en recuerdos y sensaciones, imaginé convesaciones imposibles con los autores de dichas ofrendas sentimentales.

Al levantarme no pude evitar sentirme ilusionada ante el espejo, que me devolvía la imagen de una esbelta joven de bello rostro sonrosado y grandes ojos oscuros.

Decidí tirar todo y comenzar de nuevo.


jueves, 11 de agosto de 2011

casa.

(uno)
Nuestras conversaciones de esa semana giraban en torno a la tristeza de haber perdido una casa. Nos dolía la imposibilidad de sus ventanas.

Melancólicas, arrojadas al vacío, nos complacíamos con acomodar los muebles en la imaginación, con pintar las paredes de un cuarto de color verde y jugar a que esos espacios podían albergar a la gente que vivía dentro de nuestro corazón.



(dos)
Por la noche, envueltas entre las sábanas, hablámabos en voz baja. Nuestras voces imitaban el sonido ahogado de las confesiones murmuradas al oído de una almohada.

Hablábamos de los libros que queríamos escribir. De palabras que eran ligeras y de palabras que eran pesadas, que se deslizaban con la lentitud de la mermelada sobre la mantequilla, dejando grumos.

Palabras que pesaban como las cortinas y que quedaban golpeando, incluso después de que las oyéramos pronunciar. Así las letras de la palabra c a s a.

miércoles, 10 de agosto de 2011

A veces...

A veces me despierto, y en ese instante de transición entre el sueño y la vigilia, te necesito. Dura poco, normalmente unos segundos, y como máximo, unos cuantos minutos.

Es muy extraño. Soñando, uno olvida muchas cosas. Uno olvida lo que ha hecho. Yo olvido que te dejé, que mis razones eran buenas. Olvido que estaba harta. Que me ahogabas. Que yo te mataba. Sólo siento la añoranza de unos brazos y una piel, de unas palabras como suelo y unas caricias como viento. Escucho una risa, que estando despierta nunca puedo recordar exactamente. Veo escenas que reverdecen como los montes cuando empieza a llover.

Cuando te necesito es a veces medianoche y la inquietud me atrapa en mi cama, que parece girar conmigo. Otras, es mediodía y me estoy moviendo hacia algún lugar muy lejano a ti (me llevan carros, barcos, camiones y aviones, conocidos y desconocidos); entonces el paisaje por la ventana me tiende la mano. En esta ocasión, la última seguramente, fue el mar quien con su voz grave y profunda me murmuró al oído: “tranquila”.

Y al final, me fuerzo a mí misma a respirar hondo un dos tres, al fin y al cabo ya llevo un tiempo así y estoy infinitamente viva. Estoy viva. Acabo por sonreír como lo hacía de niña cuando me prometían algo grande, sólo que esta vez ese algo grande es el universo al alcance de mi caja de colores.

Mi respiración se acompasa. Mis pensamientos se llenan de humo, o de nubes. Las olas me arrastran a un sueño distinto…

Luvia.

Caerá la lluvia esta noche
lavará mis ojos
te buscaré en mis pupilas,
en mis manos,
en mi cuello.

Reiras desde tu altura,
gélida, pálida, inmutable.
Me dejarás resbalar y moriré
pensando en tu última caricia.

lunes, 8 de agosto de 2011

El Gran Viaje, Parte 2

Brujas de música

Sueño escaso. Primer tren, pequeño susto. Percusiones nos acompañan caminando. Hostal-Taberna. Primeros encuentros. Act like a local. Comida saludable (...) Enamoradas de la música (¡y del músico!). Oh! Susanna. Primer paseo en bote. Chistes por la calle. Momento detenido junto al río. Cerveza y letras a la luz de las velas. Conversaciones en la regadera.

Amsterdam de sexo (Holanda de queso)

Reencuentros y encuentros. Paseo en carro soporífero. Feels like home. Jardín de rosas y mucha comida. Ciudad en miniatura. Jugar a ser gigantes. Brubrubrubru: el chiste de Violeta. Pies en el mar.
Molinos de viento y de queso. Pueblito pescador, calles no turísticas. Conejo en fuga. Historias de agua. Porno en un museo, nos faltó información. "¿Eso se puede?". Pizza turca en el hogar.
Despedidas amorosas. Caminata entre canales. Visita al parque. Esperar bajo el gran falo de Amsterdam. Volver a ver a una amiga. Fotos extrañas. Despedirse pronto (queríamos ir al mar). Calle colorada, cortinas cerradas y tiendas de juguetes...pero no para niños.
Eso de Amsterdam de sexo suena como si hubiéramos tenido... Ay, ojalá... Pijamada en el tren.

Copenhagen de estatuas

No hace frío. Caminata eterna al hostal, si no fuera por el señor no llegamos. Hot dog para el hambre de lobo. Dragones y serpientes. Mi abuelito Andersen. Esculturas de ángeles y bailarinas. No se puede tomar agua en el patio. Bus a ninguna parte. Navegar en aguas tranquilas y hacer puerto en un viejo pueblo de pescadores y casas color pastel. El misterio de la torre. La verdadera sirenita: Violeta (y el pajarraco).

Estocolmo de mar

Y de nuevo, no hace frío. Olor a sal. Las gaviotas nos llaman al otro lado del mar. Estocolmo viejo. El verdadero paraíso de Violeta, ¡hay otro piso! Vikingos y saltimbanquis. Catillos y agua (o castillos de agua).
Good Morning Stockholm. Ups, dejé la reservación. Hedwig, la Isla del Ladrón y la de Absolute Vodka. Los pies en el mar del norte. Hamaca y rollos de canela. Barco hundido, viaje al pasado. Trescientos treinta y tres años bajo el agua. Malabares en monociclo. Tren en un barco.

sábado, 30 de julio de 2011

El Gran Viaje - Parte 1

Paris Alterno

Vuelo sobrevendido, visita inesperada, tarde leyendo.
Encuentro matutino, sentir que no pasó el tiempo. Nadar entre mares de gente. Tour de una vida. La casa del Joven Come Esclavos. Paris desde el Sena. Gran banquete en el 13emme en buena compañía.
César y compañía (tres soldaditos). La misma vida con otro matiz. Visita a los que existieron: tumbas con besos y telarañas. Calor aplastante. Barrio de graffitti, cerveza en Hamma's y casa de Cynara. Juegos de agua a cuatro (uno escondido).
Fila kilométrica bajo el ardiente sol. La vieja estación, manchones de colores. Pic-nic en Tullerías. Una tarde en la escuelita, retrato familiar. Conversaciones pendientes a ciegas.
Nos portamos mal: "Huye Violeta, ¡huye!". Inventos y artefactos de antaño. Sé que estuvo terrible pero no me acuerdo porqué. Concierto imaginario. Buen humor de los parisinos (...) Café en la Ópera. Historias de terror. Un hasta luego.
Rally en el jardín de Reinas, saberse una respuesta por hacer la tarea. El hindú de siempre auspiciado por Coyota. Primer paraiso de Violeta. "Kufun Panda", emoción sencilla. La báscula no sirve...
Viernes de ocupaciones contra reloj. La cocina de Coyota. Pequeñas despedidas. Cena familiar (ajá...) Juegos de guerra y conversaciones de sexo. Ni nos pelan ni nos vamos... Última despedida, últimos preparativos y a dormir.


jueves, 28 de julio de 2011

Postdata

Feliz cumpleaños al Barón Rojo.

sábado, 9 de julio de 2011

Adios oportuno.

Te vas convirtiendo en simples recuerdos,
Imágenes sepia carcomiendose con el tiempo, perdiendose entre las olas que crea el viento en las largas espigas.
Eres remplazado por otra sonrisa y otras manos,
mas brillantes y mas firmes.
Ya no pensaré en ti.
Me despido hasta nunca,

El Barón Rojo.

lunes, 27 de junio de 2011

Cosas que debes llevar en un avión

Mariposas en el estomago.
Un buen libro.
Mucho sueño para dormir las 11 horas que dura el vuelo.
Unos lentes buenos para ver a Coyota cuando sales.

Cosas que no debes llevar:

Vuelos sobrevendidos.
Asientos repetidos.
Cuellos y espalda adoloridos.
Escaleras descompuestas (mejor un elevador)
Una plancha(¿?)

En otras cosas: ya estoy en Paris.

martes, 21 de junio de 2011

MIEDO

MIEDO

Les quiero decir que le tengo miedo al cambio.
También el tengo miedo al sol, y al día. Miedo a lo que sigue.
Me da miedo perder lo que tengo, que las cosas no sean las mismas. Que los sentimientos evolucionen y que la gente crea lo que no tiene que creer.
Miedo a que me dejen de querer, a perder sonrisas y recuerdos. A que mi mamá este triste y que mis amigos crean que no los quiero.
A que me falten besos en la vida. A dejar de creer en mí, y en los demás. Miedo a crecer. A querer cada vez menos y correr cada vez más.
A que lo que digo de repente no tenga sentido, a verme como una tonta. A olvidar promesas, a dejar de intentar nuevas cosas, y a dejar de atreverme.
Me da miedo no darlo todo siempre, no tener tiempo para hacer más cosas, y no leer los suficientes libros. A no conocer lo suficiente a mi papá y a que mis hermanos crezcan creyendo que soy una bruja.
A no dar el mejor ejemplo, a no entrar a la universidad, a engordar 30 kilos. Me da miedo el mar, morir ahogada entre olas grandes. Mucho miedo de extrañar a la gente y a dejar de hacer lo que me gusta.
Me da miedo que el mundo se olvide de mí.
Me dan mucho miedo las cucarachas, y pensar en tener hijos porque me va a doler muchísimo.
Me dan miedo las montañas rusas. Los perros grandes que me ladran en el oído y me da miedo que mi familia se separe.
Me dan miedo las tijerillas que se metan a los oídos, y me da miedo solo pensar que un ginecólogo me revise.
Me da miedo no hacer el suficiente ejercicio, y el no aprovechar el tiempo que tengo. Me da miedo que ya no me quieras tanto y me da miedo no hacer lo que se debe hacer. Miedo a no decir la verdad, y a quedarme sola un día.
Todo todo eso me da miedo. Y seguramente poco a poco me dará más.

lunes, 20 de junio de 2011

Percepción Nocturna de la vida.

 Alcancé la felicidad momentaneamente al frotar mis pies con la parte fría de la sábana, hasta que se calentó y volví a los pensamientos oscuros.

sábado, 18 de junio de 2011

Carta a Coyota y al Barón Rojo de Cynara.

Queridos compatriotas:

Rogando a los vientos y a las tempestades que sean amables y que ayuden a que esta misiva llegue a tan excelentes destinatarios, les escribo a ustedes con el corazón en la mano, con el recuerdo de la primavera parisina fresco en la memoria y con el sonido de vuestras voces aún grabado dentro de mi.

No hay Atlántico que sea tan ancho como para que no lleguen hasta mi los rumorEs de vuestros pasos agitados: los del barón rojo con aquel detalle característico de acabarse siempre primero el talón de los zapatos (me pregunto qué calzará ahora; conocemos bien la historia de un bahúl que se extravió por correo y llegó a una pequeña isla antillana) y escucho también esos otros pasos, más suaves y silenciosos, de nuestra estimada mademoiselle coyota rompiendo los últimos restos de hielo de las aceras parisinas.

Será el viento, o la lluvia, o será la nostalgia lo que hace que en estas tierras lejanas todo me recuerde a vosotras. Será que el ruido de los trenes al pasar está por siempre ligado a evocaciones de m. Coyota bajo su paraguas, y que en estas latitudes todo acento extranjero recuerda de inmediato a cierto fonema que hace tan particular el habla de b. R.

Recorro mentalmente las calles de nuestro parís mientras fumo un habano y pierdo la cuenta de las noches que paso aquí gracias al licor local. Miro la luna y la pregunta se me antoja inevitable. ¿será que los tres miramos el mismo astro por las noches?

Ante la imposibilidad de la respuesta, queda la contemplación e -insisto- el ruego a los vientos para que esta carta llegue a ustedes antes de que cambien los tiempos.

A punto de embarcarme rumbo a un puerto nuevo y extraño, me he decidido colar a su fiesta y escribirles esta carta. ¡llegue a ustedes con las primeras flores y con el recuerdo de todas esas mañanas en que desayunamos pan con mantequilla y sal!

Salve (y abur)

Cynara

(18 julio 1911)

miércoles, 15 de junio de 2011

Carta a Coyota del Barón Rojo.

Las Antillas, Junio 15, 1911

Mademoiselle Coyota,
No sabe cuanta alegría llego a mi corazón con su carta, viendo la inmensidad azul extendida ante mis ojos y con los recuerdos y sentimientos que ha usted provocado en mi, algunas lágrimas escaparon sin que hiciera nada por detenerlas.
¿Por qué esa profunda pesadumbre cuando los dos sabemos que la primavera se acerca y con esta el momento de reencontrarnos por estas cálidas tierras? Estoy seguro de que recibirá usted el maravilloso bouquet de flores que le envío desde acá, son de su color preferido; mientras tanto contemple nuestro hermoso París, lleno de historias, historias que se dieron en capítulos interminables.
Respondiendo a su carta sé que en el fondo esta usted bastante contenta de sentirse así, de no haber vuelto, de estar siempre de ida aunque no supiera a dónde.
Hablando de mi llegada, sabia usted de antemano que no tenia el ánimo para salir de casa , pero estoy contento de poderle decir que junté el coraje y me aventuré a hacerlo, para dar un paseo con algunas amistades y como bien me dijo usted alguna noche, todas las dudas que albergaba desaparecieron al momento de vernos y estrecharnos las manos.
Algunos días siento que nunca debí de partir, que mi lugar estaba ahí, en el pont Neuf, en esas bancas frente a Raspail mirando las fachadas de los edificios y riendo de cualquier cosa que pasase por nuestras cabezas.
Supongo que al pasar el tiempo iré sintiendo menos y recordando más, pero que es, Oh queridísima Coyota, el recuerdo sino el idioma de los sentimientos?
Con la esperanza de escuchar de usted pronto.
Siempre suyo,
El Barón Rojo.

Carta de Coyota al Barón Rojo

Estimado Barón,
ha pasado ya tanto tiempo desde vuestra partida, y a la vez tan poco...Espero que haya llegado con bien a casa, y sin el hartazgo que suelen provocar los largos viajes en barco. ¡Atravesar el Atlántico no es poca cosa, después de todo! Y sin embargo, la gente sigue viniendo a París...
El invierno es duro sin usted, y el trabajo aún más. Me queda el consuelo de que se acabará pronto y que vendrán tiempos mejores. Aún así, en momentos como este, me parece que el Sol se ha ido de la ciudad...Por suerte, el futuro brilla: la primavera se acerca. Sé que pronto en mi jardín florecerán las Violetas.
Sí, París, con sus lluvias eternas y sus carruajes apresurados, su gente lejana; pero tan hermoso, tan brillante...A pesar de todo me alegra estar aquí. Creo que me conoce lo suficiente para saber que no me placen los salones y los bailes, sino más bien el barullo de los pequeños cafés en donde uno se come lo que le traen en vez de lo que pide.
Paseo a diario por los lugares a donde fui con las personas que quiero y que se han ido, bancas de secretos revelados, noches de caminatas, restaurantes azarosos...Pienso en donde llevaré a los que vendrán.
Aunque no parezca, va sonando la hora de volver a casa, incluso para mí. Mi deseo de verlo se cumplirá pronto, y también, espero, el de refugiarme en sus brazos. Sueño con nuestro futuro juntos, todos los días.
Por siempre suya,
Coyota
15 de Junio de 1911

sábado, 11 de junio de 2011

A...

BASTA!
Basta uno.
Olas en la calle, sombrillas derrotadas, zapatos empapados.
Basta dos.
Secretos divulgados... confesados... inimaginados.
Basta tres.
Lassi de mango y lassi de almendras, naan mixto.
Basta cuatro.
El cochino de Tepic.
Basta cinco.
Arroz con leche, me quiero casar, con una señorita que sepa bailar, ar, ar ar.
Basta seis.
85 puntos.
Basta siete.
Color sirena, sabor burbujas. Ganó el sol.
Basta ocho.
Amor, mandame un beso.
Basta nueve.
Hace frío afuera?
Basta diez.
Nos faltas Coyota, ladies night prontou. No te comas a cacahuet.

Violeta, Adana y el Baron rojo esperandote ansiosas.

viernes, 10 de junio de 2011

Nostalgia num.2

Te veo
en los dibujos del sol en la persiana.
Te saboreo
en los helados de pistache.
Te escucho
en el opus 90 número 2 de Schubert.
Te siento
en las noches sin luna.
Te leo
en la interminables notas que me esperaban al despertar.
Te sonrío
aunque ya no pienses en mi.

miércoles, 8 de junio de 2011

Me llaman las sirenas.

Orfeo cantó tan maravillosamente que anuló completamente su seductora voz.

martes, 7 de junio de 2011

Hace un año.

Te digo adiós si acaso te quiero todavía,
quizá no he de olvidarte pero te digo adiós.
No se si me quisiste... no se si te quería
o tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste y apasionado y loco
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No se si te amé mucho... No se si te amé poco,
pero si se que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo
y el corazón me dice que no te olvidaré.
Pero al quedarme solo... sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós y acaso con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí,
Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en tí.

                        H.

La luna siempre va a estar ahí.

-una carta que me dieron hace un año, de las pocas que leo y re-leo una y otra vez sin cansarme.

Por la mañana

Primero te encuentras encerrada con una taza de café. Como que crees que mueres de ganas de verlo y si mueres de ganas de verlo.
Después piensas y re piensas, y cierras un ojo lentamente. La hipnotizada y ridícula estampida de chinches que duerme en mi cama se siente amenazada por ese mata insectos que voy a aplicar a mi colchón.
¿Será sano dormir en el colchón? ¿Si habrá chinches? Si no veo a las chinches, y solo amanezco picoteada... ¿Importará que haya chinches? ¿Será malo para la salud?
Despierto tarde y con ganas de compartir experiencias cotidianas.
Martita me prepara de desayunar, escucho a los animales gigantes que cantan a diario en mi jardín (pero cantan más en primavera) me pongo pijama me la quito y me pruebo mi ropa interior nueva. Pienso que me veo más delgada en las mañanas, pero tal vez sólo sea el efecto matutino de que no has comido en 8 horas. Después desayuno y me siento rellena y consentida. Veo a mi perrita y salgo a que me dé el sol por un ratito.
Como aprovecho yo mis mañanas.

A.

miércoles, 1 de junio de 2011

Sobre viajes.

Alegría, miedo, pánico incluso; entusiasmo, emoción, curiosidad, tranquilidad, presión, cansancio, orgullo; pasos de viejita y luego de enferma y luego de bailarina y luego de adolecente y luego de soñadora y luego de ratoncito y luego de elefante.
Las cosas para El Gran Viaje están listas.
Me siento sobre la maleta para cerrarla y al poner mi mano sobre ella me echo a llorar.
¿Cómo pueden ser posibles estas cosas? ¿De verdad lo logramos?
Soy cemento y polvo.

sábado, 28 de mayo de 2011

¿Qué falta?

Considerado, amable , respetuoso, discreto, interesante, detallista, alto , que huela bien, con buenos sentimientos, solo poquito celoso, no mucho, que se ría bonito, que me toque donde me tiene que tocar, que no se pase cuando no quiero que se pase, y que se pase cuando aunque le diga que no quiero que se pase quiero que se pase. Que me de la mano en momentos adecuados, que tenga buenas respuestas, que lea, que sea simpático siempre, que sea un poquito misterioso, que sea original, creativo, fuerte, si toca algún instrumento es un plus, que tenga pestañas bonitas, que no le importe decir lo que siente, que no sea muy empalagoso, que no le guste música TAN mala, que no sea fanático religioso, que defienda sus ideas, que tenga principios, que su familia sea agradable, que tenga coche, que me invite siempre que pueda (si no compartimos pues), que no diga mentiras, que escuche lo que digo, que me pregunte acerca de lo que pienso, que me diga que soy bonita, más que las demás. Que no le brille la cara todo el tiempo, o esté todo sudado por el calor, que haga ejercicio, que le guste estudiar, que le interese aprender nuevas cosas, que bese bien, que tenga el pelo suavecito, que tenga bonita voz cuando hable... no voz chillona, que no se le quede viendo TANTO o TAN enfrente de mi a TOODAS las mujeres. Que le caiga bien a mis amigas, y a mis papás, que sepa divertirse,pero que no sea un borracho,que no fume, ni se drogue, que me de regalos acertados, que siempre quede bien con la gente, que se vista bien... pero que no sea un loco que gasta todo su dinero en ropa y artículos para el pelo, que no se crea mucho, que sea guapo sin saber que es guapo y que pase por mi para que yo no maneje.
A.
Pd. ¿Qué falta?

jueves, 26 de mayo de 2011

Amor inglés

No quiero escribir de versos y despapayes, de besos escondidos y de abrazos en el parque.
No quiero escribir porque solo no quiero ahora.
Quiero recordar y sentir y pensar.
¿Cómo se llevan los recuerdos tan clavados?
¿Cómo nos llevamos a la gente y al sabor de un lugar? ¿Cómo de verdad podemos dividirnos en miles de pedazos y dejar parte de nosotros en otros lados, y en otras personas? sentimos demasiado... tal vez ese sea el problema. O ¿Siento demasiado?
Acabo de leer mi carta de porque quería entrar a la carrera. La escribí hace exactamente un año. ¡QUE HORROR DE CARTA!
¿Cómo podemos cambiar tanto, tan rápido?
De verdad ¿Ya pasó un año?
Parques, y besos y noches y cidra y amigos y monjas y lunas y meseros y gente y museos y vida y compras y “Pounds” y ciudad y caras y Londres y Londres y Londres.
Tengo una caja llena de recuerdos enfrente de mí. Una libreta y muchos abrigos. ¿Eso es lo que queda?
Solo pienso en estar ahí, en comprar cosas por una libra, en comer fresas gigantes inglesas. En verle la cara a mis jefas Lituanas. En empujar gente en el metro y leer periódicos gratis por la mañana. Ver todo lleno de anuncios de musicales y entrar a todas las tiendas pensando en que me lo podría comprar pero no lo haré porque quiero ahorrar. Y de ahí irme a trabajar y seguir y seguir trabajando. En ir a Hyde Park y pensar que toda la ciudad está conectada. Y en empujar a los turistas como si yo ya no fuera uno de ellos.
Quiero ir a Londres, y hacerle el amor y acostarnos juntos en el pasto y besarnos toda la noche.
PD. P E N E (por aquello de que es el mes erótico)
Adana.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Sinestesia desaliñada.

Llegó la revolución de mayo y con ella el delicioso calor que provoca el desorden de prendas dejadas caer

en cualquier superficie del cuarto de mi poeta,

poeta por sus versos, poeta por su sonrisa,

poeta por sólo mirarme y dejarme desnuda.

Modesta te bosquejaba en las sábanas mientras tu hacías versos con mi cuerpo,

aveces rimas asonantes y agudas, otras,

versos bisílabos en mi cadera,

recitándome tus deseos con la respiración.

Dejando que moldeara tus lineas, hilando suspiros, siguiendo tu lírica

convirtiéndonos en estrofas.


B.R

martes, 17 de mayo de 2011

Celebrando el Erotismo

En honor del especial de sexo, erotismo y ___aceites untables_____.

___________________________________________________________________


Y entonces nos __detuvimos______. Podía sentir en sus ___latidos____ que ella estaba ____excitada____. Mi mano bailó y se orientó hacia __su pezón______. Nuestros _____cuerpos____ se acercaron.

Pronto, no supimos ni que estábamos haciendo, ni como habíamos terminado ___en la tina_____. Nadie lo planeó (bueno, tal vez yo un poco).

De pronto, ella quiso ____que la dibujara______. La miré con sorpresa. No esperaba algo tan ____artístico______. Es cierto que el ambiente provocaba ___evoques de titanic_______ .

Nos dejamos llevar a _____la sala_____ y después de algunos minutos de ____dibujar______, ______termin_____amos.

Ella se giró hacia la ventana.

-Espero que sepas lo importante que _____Gauguin______ es para mí- murmuró en voz baja. En ese instante, el ____clima____ cambió. ¿Cómo podía ser que en un momento tan ___intimo________, estuviera pensando en ____otro pintor_______?

La miré con ___lujuria_____. Está bien, me dije, dejaré de darle importancia a ____lo que diga_____. Me acerqué a ella un poco más.


Barón Rojo

PENE.





Coyota.

domingo, 15 de mayo de 2011

Me llevas a Plutón

En honor del especial de sexo, erotismo y _sensualidad_.

__Me llevas a Plutón________________________________

Y entonces nos __encontramos______. Podía sentir en sus _suspiros______ que ella estaba _melancolica_______. Mi mano bailó y se orientó hacia _su rostro_______. Nuestros _labios________ se acercaron.

Pronto, no supimos ni que estábamos haciendo, ni como habíamos terminado _juntos_______. Nadie lo planeó (bueno, tal vez yo un poco).

De pronto, ella quiso _bailar________. La miré con sorpresa. No esperaba algo tan _diferente_________. Es cierto que el ambiente provocaba _moverse_________ .

Nos dejamos llevar a _Plutón_________ y después de algunos minutos de _mirarnos_________, _________vol__amos.

Ella se giró hacia la ventana.

-Espero que sepas lo importante que _verte__________ es para mí- murmuró en voz baja. En ese instante, el __ambiente______ cambió. ¿Cómo podía ser que en un momento tan __mágico_________, estuviera pensando en __hacerla mía_________?

La miré con _deseo_______. Está bien, me dije, dejaré de darle importancia a _l que dirán________. Me acerqué a ella un poco más.

Violeta


jueves, 12 de mayo de 2011

______INAUGURANDO EL MES ERÒTICO_____

En honor del especial de sexo, erotismo y _____NOCHES SIN CENSURA___.

______INAUGURANDO EL MES ERÒTICO_____

Y entonces nos __PASÒ______. Podía sentir en sus __DÌAS_____ que ella estaba __TERMINANDO______. Mi mano bailó y se orientó hacia ___ÈL_____. Nuestros ____LABIOS_____ se acercaron.

Pronto, no supimos ni que estábamos haciendo, ni como habíamos terminado _TODO_______. Nadie lo planeó (bueno, tal vez yo un poco).

De pronto, ella quiso _IRSE_________. La miré con sorpresa. No esperaba algo tan ___TONTO_______. Es cierto que el ambiente provocaba ____QUE TODO SE SITIERA UN POCO MAS LARGO______ .

Nos dejamos llevar _____ y después de algunos minutos de ______SILENCIO____, __PENS_________amos.

Ella se giró hacia la ventana.

-Espero que sepas lo importante que ___ESTO________ es para mí- murmuró en voz baja. En ese instante, el ___SE_____ cambió. ¿Cómo podía ser que en un momento tan ___VIVO________, estuviera pensando en ____ELLA_______?

La miré con ___ODIO_____. Está bien, me dije, dejaré de darle importancia a ___PABLO______. Me acerqué a ella un poco más.

ADANA

martes, 10 de mayo de 2011

Sobre la censura

Rellenen los espacios. Háganlo sin pensar.

En honor del especial de sexo, erotismo y ________.

___________________________________________________________________


Y entonces nos ________. Podía sentir en sus _______ que ella estaba ________. Mi mano bailó y se orientó hacia ________. Nuestros _________ se acercaron.

Pronto, no supimos ni que estábamos haciendo, ni como habíamos terminado ________. Nadie lo planeó (bueno, tal vez yo un poco).

De pronto, ella quiso __________. La miré con sorpresa. No esperaba algo tan __________. Es cierto que el ambiente provocaba __________ .

Nos dejamos llevar a __________ y después de algunos minutos de __________, ___________amos.

Ella se giró hacia la ventana.

-Espero que sepas lo importante que ___________ es para mí- murmuró en voz baja. En ese instante, el ________ cambió. ¿Cómo podía ser que en un momento tan ___________, estuviera pensando en ___________?

La miré con ________. Está bien, me dije, dejaré de darle importancia a _________. Me acerqué a ella un poco más.


Coyota