martes, 7 de junio de 2011

Por la mañana

Primero te encuentras encerrada con una taza de café. Como que crees que mueres de ganas de verlo y si mueres de ganas de verlo.
Después piensas y re piensas, y cierras un ojo lentamente. La hipnotizada y ridícula estampida de chinches que duerme en mi cama se siente amenazada por ese mata insectos que voy a aplicar a mi colchón.
¿Será sano dormir en el colchón? ¿Si habrá chinches? Si no veo a las chinches, y solo amanezco picoteada... ¿Importará que haya chinches? ¿Será malo para la salud?
Despierto tarde y con ganas de compartir experiencias cotidianas.
Martita me prepara de desayunar, escucho a los animales gigantes que cantan a diario en mi jardín (pero cantan más en primavera) me pongo pijama me la quito y me pruebo mi ropa interior nueva. Pienso que me veo más delgada en las mañanas, pero tal vez sólo sea el efecto matutino de que no has comido en 8 horas. Después desayuno y me siento rellena y consentida. Veo a mi perrita y salgo a que me dé el sol por un ratito.
Como aprovecho yo mis mañanas.

A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario