lunes, 12 de diciembre de 2011

Cadáveres exquisitos

Leonora:
Llevo toda la semana asegurándome todos los días de que la magia existe. Veo el sol, las nubes y a la gente y pienso que el mundo está lleno de cosas interesantes y no puede haber ninguna otra explicación a tantas formas. Sentí la magia ayer al tener tan cerca la luz del sol, y al sentir mi piel sobre mí dándome cuenta de que realmente está sobre mí.
Cada día siento todo esto, escribo por escribir y pinto por pintar. Revuelvo mis acciones con el pensamiento y me mezclo en mi mundo interior materializando así toda esa magia que puedo ver.
Me gusta cocinar ideas. Lo sabes, como esa que preparamos para enseñar a la gente a tener sueños eróticos. Hay que escribirlas ¿Qué hacía falta? Creo que solo eran un montón de sombreros, un caldo muy caliente y unos cuantos espejos. Hay que crear solo por las ganas de crear para poder formar lo que sabemos que realmente está allí. Yo creo en la luz en las personas, creo que hay gente con luz y gente sin nada. Pero esa luz tú la formas, la moldeas y si es lo suficientemente intensa la compartes.
Me voy a Venezuela. Aunque México ya es mi patria. Se me ha metido el surrealismo en lo más profundo y he apoyado mis teorías mágicas. Estamos en un país profundamente surrealista, en el que se nos ofrece una libertad total a nuestro pensamiento, porque nuestras ideas están vagando por las calles... Solo hay que encontrarlas, y hay que saber identificarlas. Aveces están de una forma obvia, como en bolsitas de celofán en el mercado, bolsitas con preparados muy acomodados y de colores distintos con una etiqueta hecha a mano que dice “Para los malos sueños”, o “para el dolor de rodillas”. Otros días lo encuentras en la cara del hombre despreocupado que ve el partido de futbol enfrente de la tienda, con la señora de los tacos, en los noticieros, incluso en los eventos culturales. Pero bueno, me voy para ver a mi hermano y cambiar un poco de aires. Seguro regresaré.
Te voy a extrañar. Extrañaré nuestras horas de libertad y nuestras pláticas inagotables. Recuérdame todo este tiempo, y crea cosas. Avienta gatos por los cielos y vuela en cajones despelucados, ansiosos de ser de nuevo madera. Pinta, recorta y voltea la vida para darle un giro a lo que quieres escribir. Lee mil libros distintos pensando en el cielo y las vueltas que pueden dar los dinosaurios... ¿Recuerdas las preguntas? ¿qué pasaría si al mundo lo hubieran creado las colegialas bordando retazos? ¿y si los muebles de las habitaciones alquiladas retuvieran la imagen de los anteriores inquilinos? ¿y si se puede flotar en un rio utilizando un chaleco como barca? ¿y si de las plantas brotara la fórmula de la fotosíntesis en vez de hojas verdes?
Cuida mucho a los gatitos. Que me voy a seguirle inventando alternativas a todo esto.
Abrazos,
Remedios Varo


(La escribí por que nos dejaron hacer una investigación acerca de algún personaje y a mi me tocó Remedios Varo. los datos son reales, y esa era su forma de escribir. con la que me sentí muy identificada =) )

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