martes, 13 de septiembre de 2011

Este México triste

Juan Bautista Villaseca
Fui a una conferencia en la que hablaron de Juan Bautista Villaseca. Se le murió una hija, tuvo una vida terrible y murió muy joven. Pero creo que sus poemas son un retrato crudo y sincero de la condición actual del país. Podré un escrito pequeño sobre él y algunos de sus poemas. La instrucción es: LEERLOS EN VOZ ALTA.

“Este autor, en palabras de Recillas es, posiblemente, uno de los mayores poetas mexicanos del siglo XX. Murió olvidado en 1969.
La historia literaria del país se construyó (y se sigue haciendo) bajo el esquema de los vencedores, que desde la época de la Conquista hasta nuestros días, sólo da voz y consagra a un solo lado de la historia: aquellos que tuvieron el poder y se promovieron, por sí y ante sí mismos, como los poseedores de la verdad y del poder consagratorio. Ha sido siempre una historia vertical, en la que los vencidos no tienen derecho siquiera a ser escuchados.
Juan Bautista Villaseca murió en 1969, en la ciudad de México, en medio de la más extrema pobreza (cuando dicho término no se acuñaba aún en la historia del país), sin dinero siquiera para el entierro (que fue pagado por una de sus amantes), y sin que ningún miembro de la comunidad literaria del país se enterara porque tampoco hubo dinero para pagar una esquela en algún periódico. Literalmente, no dejó nada detrás de sí que no fuera un montón de papeles manuscritos, unas pocas ediciones de autor de las que nadie en el medio literario se enteró jamás.”

Diurno de la voz inútil
Después de visitarme hasta la muerte,
me llamo y me contesto,
me detengo y me caigo,
llamo a mis manos y me falta un dedo,
quiebro los platos
vacíos de esperar en vano
una cuchara tibia de ternura,
golpeo las palabras para abrir las ventanas,
el molcajete hace de piedra el llanto,
y piso estos papeles que no sirven
porque quieren vivir,
y llamo al mundo secándome una lágrima
en todas las paredes.

...Y este poema suena
con la voz devastada de un teléfono antiguo
que llama inútilmente
en el alejamiento de una casa vacía.



Diurno de las tres de la tarde
Hoy la muerte me ha dado vacaciones.
Son las tres de la tarde,
y estoy vacío
como un durazno huérfano del hueso
o como la mujer deshabitada
que ha perdido en la hora
el reloj matutino de su hijo.

Estoy frente a estas hojas de nostalgia
como las lluvias abandonadas
a un barco gris de frío.
La muerte llega a Oxford.
Yo estoy de vacaciones.
Alguien vuela tres horas sobre mi cabeza.
Y hay en el día una noche
en que no crece ya la luz,
me salgo de mi piel,
han fusilado las ventanas,
y han profanado las cocinas
con átomos de trigo envenenado.

Son las tres de la tarde,
el aire me golpea y sueno hueco,
sueno a zapato estéril,
sueno a lluvia sin término,
a tendedero huérfano,
a perro agonizando sin nadie en la azotea.

Son las tres de la tarde de un año sin consuelo.
Yo no sé si estoy muerto,
o Dios está borracho.


http://circulodepoesia.com/nueva/2011/08/novedades-editoriales-juan-bautista-villaseca/

http://fanfict.mforos.com/887544/4513785-juan-bautista-villaseca/

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