Escribo porque tengo que escribir, por mi, porque mis manos se mueven solas, porque tenemos un blog, porque estoy en mi ciudad, porque extraño a mis amigas, por las aventuras en Vietnam, y por que aun no he decidido nada.
Escribo.
Escribo por los que soñamos con guerreros Mágicos, por los que creemos en el futuro, por los que queremos aprender de la vida, y el mundo nos da curiosidad. Escribo porque de todas maneras aquí nadie mas me escucha, porque creo que así lo pongo en un lugar. Lo escribo porque lo siento, porque lo quiero y porque así la vida aparece ante mí de alguna manera.
Escribo para contarles...
Ayer tuve una plática interesante con un amigo mío: "Pero ¿Para qué viajas? mejor ese dinero úsalo para tener aquí un coche y estar feliz. ¿Para qué quieres conocer más? eso de los viajes sólo es un lujo."
¿Qué le explico? ¿A dónde queremos llegar todos? ustedes amigas perdidas por el mundo ¿Qué están haciendo? y ¿Que vamos a hacer?
¿Queremos crecer y quejarnos como todo el mundo? Tenemos esta oportunidad enorme de aprender y de realizar cosas.
Pido perdón públicamente por mi racha de descubrimiento interior. Pero estoy en una fuerte etapa,Pos-viaje, Pocos-amigos ,Re descubrimiento de ciudad, que me tiene un poco consternada.
Porque en realidad lo que podría hacer es seguir soñando, crear aventuras y leer nuevos paisajes.
Pero las aventuras AQUI están, y el cambio ENORME me llena de miedo.
¿Es la edad?
¿Tengo que seguir escribiendo?
Pero bueno, me seguiré sumergiendo en la decisión y me hare mensa por otros dos días!
Las extraño niñas.
Te extraño Steph.
A.
Adana:
ResponderEliminar1) Te queremos mucho.
2) Entre depositar tu felicidad en un carro y en un viaje, tiene que estar claro cuál es la buena. Obviamente el coche, así que deja de leer, escribir, aprender, pensar, vivir, soñar, comer rico, ver las estrellas, querer cambiar el mundo, conocer, alcanzar; y vete ya a comprártelo. Al fin y al cabo, nadie recuerda los viajes realizados en la juventud, en cambio, el primer carro es inolvidable.
Esperando que te quede muy claro nuestro punto de vista,
El Barón Comelón y Coyota Hambrienta.
3) Con respecto a lo que hacemos, estamos desayunando Panettone (¿lo conoces? Es buenazo). Y por suerte, no tenemos la menor idea de qué haremos en el futuro.
4) Por supuesto que es la edad. De pronto un gobierno bizarro y ajeno decide que eres un adulto, que has acabado la escuela, y que tienes que salir al mundo de golpe.
5) Gunnar no tardará tanto en llegar. Y si se tarda, mal por él.
6) El Panettone se ha acabado. OH, woe is me!
7) A pesar que todo mundo trata de meterte en la cabeza que esta es LA decisión de tu vida, tienes diecinueve años: si te equivocas te queda un ratote (RATOTE) para componerla. Siempre puedes hacer lo que el Barón: coger tus maletas e irte a donde te lleve el viento.
8) No hay prisa. Acuérdate de Momo. Tómate tu tiempo.
9) Mi abuelito decía: si las cosas tienen solución, ¿para qué te preocupas? Y si no tienen solución, ¿para qué te preocupas?
10) Siéntate en tu tejado y mira como se mecen las bugambilias.
11) Recuerda que en este hermoso mundo globalizado, hay medios de todo tipo para comunicarte con tus amigas a dos cuadras o al otro lado del mundo.
Te mandamos una cajita con un abrazo, para que la abras cuando la necesites.
Atentamente,
El Barón y Coyota, que cada día están más bellas y más gordas.