lunes, 31 de enero de 2011

Historias del Underground.

Hace un par de años un profesor dijo en clase que pasar tanto tiempo en el metro era lo mejor del mundo, que teníamos mucho tiempo para leer o pensar.
Ultimamente he tenido la suerte de pasar mas de una hora en el, no digo que sea agradable ir oliendo el sobaco de la persona de al lado, pero cuando logro sentarme sola (o con gente limpia) miro por la ventana y sin darme cuenta mi mente ya esta volando.
Hoy me perdí en las profundidades de mi taza de café, encogida por el frío en el asiento, ignorando el dolor de mi rodilla abierta, pensando en Rayuela cuando entró El... de pronto ya no tenia frío y adopte mi postura de "Mujer interesante", lo ignore 2 paradas, finalmente levante la vista y con descaro clave mi mirada en sus ojos, me sonrió... que sonrisa tan perfecta, de esas que te hacen olvidar que tienes una herida en la pierna, una caída interminable en la inmovilidad....
Perdí la cuenta de las estaciones que pasamos, seguimos con nuestro juego de miradas, descubriéndonos poco a poco con cada expresión, hilando nuestras historias....
De pronto las puertas se abrieron de nuevo, giro la cabeza para ver el nombre de la parada, volvió a mirarme, la magia se había roto. Me sonrió una ultima vez y bajo, el metro se puso en marcha y lo perdí de vista, volví a hundirme en mi café y recordé una frase de Cortazar, "Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos."


B.R

Veinte

Veinte rescates de hadas en Nunca Jamás,
Veinte cepillos nadando tu cabello,
Veinte emociones tormenta (por minuto),
Veinte mentiritas blancas y paseando.

Veinte cosas por hacer (hoy en la tarde),
Veinte mil leguas de viaje en tinta y papel,
Veinte diarios de una niña transparente.

Veinte que te quiero veinte.
Que la vida,
Que veinte;
Que mañana,
Que veinte;
Que el inicio, que el final,
Que todo, veinte.

Veinte secretos en nuestro estómago,
Veinte susurros nocturnos y ahogados,
Veinte libros recorridos en un parque,
Veinte cafés, gorditas, galletas, tacos.

Veinte películas de nuestros cinco años,
Veinte canciones, gritos intercambiados,
Veinte Méxicos con amor desgranados.

Veinte que te quiero veinte.
Que construir,
Que veinte;
Que mirar,
Que veinte;
Que los ojos, que las manos,
Que hoy, veinte.

Coyota

lunes, 24 de enero de 2011

aquí.

Escribo porque tengo que escribir, por mi, porque mis manos se mueven solas, porque tenemos un blog, porque estoy en mi ciudad, porque extraño a mis amigas, por las aventuras en Vietnam, y por que aun no he decidido nada.
Escribo.
Escribo por los que soñamos con guerreros Mágicos, por los que creemos en el futuro, por los que queremos aprender de la vida, y el mundo nos da curiosidad. Escribo porque de todas maneras aquí nadie mas me escucha, porque creo que así lo pongo en un lugar. Lo escribo porque lo siento, porque lo quiero y porque así la vida aparece ante mí de alguna manera.
Escribo para contarles...
Ayer tuve una plática interesante con un amigo mío: "Pero ¿Para qué viajas? mejor ese dinero úsalo para tener aquí un coche y estar feliz. ¿Para qué quieres conocer más? eso de los viajes sólo es un lujo."
¿Qué le explico? ¿A dónde queremos llegar todos? ustedes amigas perdidas por el mundo ¿Qué están haciendo? y ¿Que vamos a hacer?
¿Queremos crecer y quejarnos como todo el mundo? Tenemos esta oportunidad enorme de aprender y de realizar cosas.
Pido perdón públicamente por mi racha de descubrimiento interior. Pero estoy en una fuerte etapa,Pos-viaje, Pocos-amigos ,Re descubrimiento de ciudad, que me tiene un poco consternada.
Porque en realidad lo que podría hacer es seguir soñando, crear aventuras y leer nuevos paisajes.
Pero las aventuras AQUI están, y el cambio ENORME me llena de miedo.
¿Es la edad?
¿Tengo que seguir escribiendo?
Pero bueno, me seguiré sumergiendo en la decisión y me hare mensa por otros dos días!
Las extraño niñas.
Te extraño Steph.
A.

sábado, 22 de enero de 2011

On the road again.

Escribimos desde Vietnam el Barón Rojo y yo. La vista del Himalaya es imponente frente a nosotros. Nos recuerda la Insoportable Levedad del Ser, y la bella Praga que visitamos en la mañana, y en la que asistimos al baile típico de Leckerbissen. Comimos en el barrio de Shibuya unos deliciosos ras malai.
Mañana esperamos poder pasear por la muralla china y los bosques de La-Celle-Saint-Cloud.
Últimamente hemos tenido muchos problemas con Weather Channel, pues no han acertado ni un solo día. Para antier predijeron temperaturas de cuarenta grados y lo que obtuvimos fue una tormenta de nieve terrible que nos mantuvo bloqueadas en el apartamento de un joven que insiste en alimentarse solamente de bebés de esclavo.
Afortunadamente, esta semana hemos podido huir de los cereales abandonados en el plato hondo de nuestra alacena y de los pequeños Cacahuates que ahí los dejan. Esperamos que estos últimos no nos hagan interpretar mañana, una vez más, a Brutus y al César en una épica tragedia.
En cuanto a comida, suficiente tenemos con las frutas (sobretodo las Moras Salvajes y las Fresas Envinadas) que enfrentamos en cada desayuno, acompañadas de un comentario mordaz; como para mañana sobrellevar una terrible indigestión con brownies de despecho.
La semana pasada tuvimos un encuentro literario en el café de Flore, en el que analizamos los mensajes que esconden las estrellas sobre el amor reflejado en ESOS ojos azules, y sobre el futuro de la obra de magia tenebrosa y alta costura de la que leímos tantos comentarios prometedores.
Hemos logrado escapar de un régimen totalitario orangeriano que nos quería conducir al esclavismo doméstico y a los besos usurpados en un atraco callejero; pero todavía no sabemos a dónde nos conducirán los rieles de el tren (que esta vez esperamos no perder).
De lo que estamos seguras, es de que en algún punto de la historia estaremos de nuevo en Châtelet cantando (des)entonadamente en dirección de una gigantesca sopa vietnaminta.

Con amor,

El Barón Rojo, Coyota, y la magdalena de Proust.

jueves, 20 de enero de 2011

Una mano y la otra

Eliott está sentado en mis piernas. Esperamos. No me preocupa: es un niño paciente. En las sillas al frente de nosotros hay una señora, y junto a ella, una niña.
El chiquito me comenta que es su compañera en la escuela. Al verlo, ella lo saluda con una sonrisa enorme.
Entonces sucede algo mágico. Sin moverse un solo centímetro hacia adelante,hacía la cercanía, los dos niños comienzan a hacerse gestos, a reír y a mirarse. El intercambio dura varios minutos, en los cuales se tapan los ojos, se sacan la lengua, agitan las manos, mueven la cabeza, y sobretodo se mueren de risa después de cada cosa.
Yo los observo y algo sucede dentro de mí. Sé que un jarrón se ha roto y hay agua en el piso.
Fui esa niña alguna vez, estoy segura de ello. Yo viví también algo así, y lo había olvidado. No hay imagen, no hay anécdota que lo respalde, pero lo sé. Ver a los pequeños tuvo un impacto en mí que sólo tienen los recuerdos de la infancia.
Hubo un día perdido en el tiempo, también, en el que la verdadera sorpresa era que existiera el otro y que hubiera una posibilidad de rozar su mundo con la punta de los dedos. Hubo un día perdido en el tiempo en donde descubrimos, cada uno de nosotros, el inicio de la comunicación. Y esa forma de contacto es olvidada con los años, dejando paso a la costumbre; pero jamás deberíamos de olvidar (y esto es para mí una promesa) el inicio: el maravillarse.

Se preguntarán por qué hablo de cosas tan simples, mundanas y egoístas como los recuerdos de la infancia después de el 6 de cada 10 de Adana: es simple. Frente a un tal horror y un tal dolor, tenemos una opción: con una mano, pelear contra el mundo, y con la otra, agarrarnos de cosas como esta.

Con la secundaria a flor de piel, y descubriendo que es la misma cursi de siempre,
Coyota

6 de cada 10.

Decidiendo nos pasamos la vida. Nos llegan lluvias de cosas que pensar, de posibilidades y de ideas.
Vivir es decidir, o decidir es vivir... el chiste es que va junto. Uno con otro. Cosas y cosas. Siempre tenemos que no tener algo.
Me estoy obligando a escribir ahora, aunque no sienta esa "inspiración divina" porque es un día importante. Tengo que decidir, me voy o no me voy.
Ayer fui a un documental que hablaba sobre la gente que viene del sur para llegar a EUA .De como en México sufren maltratos horribles, violan a 6 de cada 10 mujeres. No comen y se van arriba de trenes, muchos murieren al caer del tren, para después también de forma difícil intentarl cruzar la frontera hacia "El Sueño" el país de Disney y de Abercrombiee!!
Todos tenemos decisiones que tomar en la vida. Estamos rodeados de situaciones difíciles y poco a poco nos vamos tapando los ojos. ¿Hay justicia en que mi "dificilisisima" decisión sea quedarme aquí o irme a divertir a NY? ¿A quién le duele todo lo que esta gente está sufriendo? ¿Alguien se acuerda? ¿Nosotros nos acordamos?
6 de cada 10 mujeres violadas.
Mamás, hijas, hermanas, amigas, vecinas.
¿Cuál es tu decisión?
¿Cuál es la mía?
6 de cada 10.

jueves, 13 de enero de 2011

Los idiotas

Leí sus entradas sobre los idiotas, realmente no quería escribir nada sobre ellos, es darles demasiada importancia, simplemente hay que decir que en este mundo los abundan y gustan del jorobar a los demás con su idiotez.
Pero ya que empecé me voy a desahogar, los peores son aquellos que te tienen las noches en vela y los días en ayunas por los nervios, esos que te hacen soñar, volar y estar a 3MSC y que de pronto te dejan caer, esos que cuando estas rota brillan de felicidad y te dan pesadillas con almohadas... ESAS almohadas....
Podría escribir y escribir sobre idiotas pero prefiero no pensar en ellos, para que darles mi atención si puedo leer un buen libro?

Y no lo pregunto...Seguramente eres un idiota

B.R empacando.... a donde me llevara la vida ahora?

P.S
Feliz cumpleañooooooooos!!! ;)

miércoles, 12 de enero de 2011

Una persona excepcional

Hoy es cumpleaños de una persona increible que adoro. Una persona que está ahí cuando se necesita. Una persona que me hace reir, una persona que me entiende, una persona que extraño mucho, una persona que inventa historias, una persona con la que se puede platicar hasta las 6 de la mañana, luego dormirse y luego seguir platicando después. Una persona con la que se puede cantar en una gasolinera en lo que llegan a rescatarnos (una de las dos), en resumen una gran amiga.

Te quiero mucho, te queremos mucho.

¡Feliz cumpleaños Adana!

Con amor (más del normal por que además está nostalgica),

Violeta.

lunes, 10 de enero de 2011

Idiotas

Yo odio a los idiotas; pero sólo a los verdaderos.
Hay idiotas que nacieron idiotas y bueno, no hay nada que hacer...A veces son casi lindos, en su idiotez. Colman la paciencia, pero son como niños. Los perdonas.
Sin embargo, lo realmente imperdonable, la verdadera idiotez, es ser inteligente y usar cada célula de tu cuerpo para parecer un completo imbécil.
Y tú, ¿eres un idiota (verdadero)?

Coyota.

sábado, 8 de enero de 2011

Idiotas

Yo odio a los idiotas.
Creo que no hay nada más desesperante en este mundo que los idiotas. Los hay por todos lados, hasta pareciera que salen de las coladeras cual cucarachas. Cada día hay más y más idotas ¿sera contagioso? Espero que no, por que si lo es, a este paso, el mundo entero se va a convertir en idiotas.

Hay varios tipos de idiotas: están los idiotas que no saben que son idiotas, los idiotas que saben que son idiotas y no les importa, los idiotas que saben que son idiotas y tratan de parecer inteligentes y los idiotas que saben que son idiotas pero tratan de cambiarlo.

Los idiotas que no saben que son idiotas son una especie de idiotas que me da hasta un poquito de tristeza. Digo, no creo que ellos hayan elegido ser idiotas, por que si sí entonces... que idiotas.

Los idiotas que saben que son idiotas pero no les importa son horribles, hay algunos a los que incluso les gusta ¿será divertido ser idiota acaso? ¿No se cansaran?

Los idiotas que saben que son idiotas pero tratan de parecer inteligentes son los peores de todos. No les basta con ser idiotas sino que además se la pasan diciendo idioteses (que para ellos son inteligentes) y como además en ocasiones la gente se rie de esas idioteses (incluso la gente que no es idiota) lo siguen haciendo. No no no, horror.

Por último, los idiotas que saben que son idiotas y tratan de cambiarlo, esos son los menos malos. No les gusta ser idiotas, tratan de cambiarlo y la verdad supongo que sí lo logran, creo que nunca he conocido a uno, sólo asumo que existen (tengo algo de esperanza).

Y tú ¿eres un idiota?

Violeta.

viernes, 7 de enero de 2011

idiotas.

Yo odio a los idiotas.
Me molestan. Aparecen todo el tiempo, Se la pasan esperándome escondidos en los aeropuertos.
Están en las entradas de los lugares, y donde menos te los esperas. Te ven, y no piensan. Ó ven y ven... y tampoco piensan.
Tienen este radar increíblemente preciso que detecta a los que tienen prisa, o a los que están en paz, a los que tienen un buen día, a los que disfrutan de sus vacaciones ó simplemente a los que no hacen nada. Tienen un talento especial para hacer sentir mal por comentarios tontos, o para arruinar un buen momento.
El mundo está lleno de idiotas.
¿Seré yo idiota algunas veces? ¿Hay categorías de idiotas? ¿Hay perdón para los idiotas?
¿Eres un idiota?
A.

domingo, 2 de enero de 2011

Gato

Gato. Gato negro, gato pardo, gato con ojos de linterna. Gato de la suerte, gato bruja, gato momia, dios gato, por favor. Necesito de su auxilio.
Necesito de su ligereza, de su habilidad para pasar como un suspiro entre las luces de la calle sin ser visto, oído o incluso sospechado. Pido que me enseñen a ser olvidada tan rápido como los gatos que a veces vemos cruzarse en nuestro camino.
Muéstrenme la manera de realizar el salto preciso, el salto limpio, el salto que es hermoso porque no hay en él ninguna duda, ni el más mínimo titubeo. El salto que tantas veces los salva de la muerte y de la prisión eterna, o de nosotros los humanos.
Hermosura de gato, haz que aprenda el orgullo del lomo erguido, del caminar seguro. Enséñenme a responder a los que me observan con miradas que atraviesan, que sondean, que perturban.
Quisiera saber como ustedes el valor de la tranquilidad, del sueño, del pasar dulce del tiempo. Por favor, requiero de su capacidad para nunca perder la calma.

Gato, señor gato, déjame acercarme a ti. Déjame tocarte, déjame admirarte, déjame aprender de ti.
Pero necesito sobretodo, gato, descubrir cómo haces para caer eternamente de pie; para lograr cada vez levantar tu cuerpo; para mirar siempre de frente, hacia allá adelante.
Gato querido, quiero que me enseñes a sobrevivir.


Coyota, un poco triste.

sábado, 1 de enero de 2011

Partida de ajedrez

Retazos de ideas incompletas.
La cabeza del Barón Rojo da vueltas y vueltas, demasiadas posibilidades! demasiadas imagenes, ideas... ideas... mas ideas
Solo quiero mi taza de café y ver las cosas un poco mas claras... alomejor me dormí demasiado tarde festejando año nuevo y por eso todo esta borroso... ya dira el tiempo.

B.R