martes, 15 de febrero de 2011

La lluvia de París

El sonido hipnotizante de las gotas estrellándose sin consuelo en el techo, empapando minuciosamente mis recuerdos... La respiración profunda a mi lado, durmiendo...
Recuerdos de mi ventana, tormentas y tardes en pijama, escapadas nocturnas, el roce de un beso romántico, vidrios empañados; Chocolate caliente y películas domingueras, el suéter rojo de lana de mi papa, sandwiches con manzana de mi mama, tacos de aguacate con ajonjolí y Valentina.
Calcetines de leñador, horas interminables, galletas recién horneadas y leche fría.
Lampara de colores, cuadros secándose, tubos de oleo...
Las aventuras del Calzón Negro, tapetes persas, noches sin luz y repletas de velas, el reflejo misterioso del espejo... Guasanas, tamales y atole de vainilla.
La siesta, su brazo en vez de almohada; Pantuflas usurpadas.
Patria y los jazmines.
Lancellot y los naranjos.
Paisajes africanos, el busto y el saracof.
La idea del cigarro, el ventanal, suelos de madera que crujen y susurran historias, lecturas interrumpidas... Strangers in the night, arboles destrozados, cables caídos.
Tierra mojada, huellas de lodo corrompiendo el suelo blanco de la cocina, el foco roto que nadie cambia, hipopótamos rosas que bailan ballet, crema para los pies... Sofá para dos, donde nos sentamos cinco.
Gardenias humedas esperandome... Granito helado y brillante, sillas altas, Gaston y Daniela, El frutero lleno de cebollas, el tren que se oye a lo lejos, pay de queso... Rizos dorados, agua de lima, chalecos encogidos en la secadora, el tendedero, Rios majestuosos en Loma ancha, barquitos de papel, pies descalzos, puerta oxidada...
La lluvia de Paris.

B.R

1 comentario:

  1. rodar el el pasto hasta caer en la alberca, papaya entes de comer, pinos gigantes en navidad, libros por todos lados, acentos revueltos entre palabras, música infinita.
    que bonita descripcíon de una lugar.
    A.

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