jueves, 17 de mayo de 2012

Nómada.

Eres el mar en el que navego.

domingo, 13 de mayo de 2012

Y...

Decidí que ya no me gustabas porque no te veía más, decidí renunciar. Entonces te volví a ver y me convertí en una masa de nervios y temblorina, apenas pude comer y si fuera de las que se sonrojan, me hubiera delatado.

Y volví a decidir que ya no me gustabas, esta vez porque perdí la esperanza, supe que no te gusto yo a ti. Entonces me di cuenta que cuando te saludaba no podía controlar mi sonrisa de boba. 

Y luego vas y me das un abrazo, y me dejas hecha un lío de emociones encontradas.  

Y luego no te voy a ver en no-sé-cuánto-tiempo porque soy una cobarde y no me atrevo a invitarte a salir ni nada y son vacaciones, y me voy de viaje. 

Y no he podido dormir en varios días atormentandome porque te extraño y te pienso, y sé que tú a mi no me extrañas, ni me piensas ¿o sí? ¿Qué significó ese abrazo para ti? 

Y cosas cursis y así. 

martes, 8 de mayo de 2012

Té.

Mi muy estimado Barón: existen cosas que sólo pueden tratarse junto a una mesa ocupada por un par de tazas de té caliente. Espero que pronto podamos reunirnos.
Suya, como siempre,
Coyota.